Nina Yanosky presenta su obra Bululú

Foto: Cortesía

Nina Yanosky Lazo nació en Caracas, Venezuela, y se formó como artista plástico en la Escuela de Arte Cristóbal Rojas. Fue alumna de grandes figuras del arte venezolano como Pedro Centeno Vallenilla, Ramón Vásquez Brito, Andrés Guzmán, Pedro León Castro, Jorge Estrada, Ángelo Zurita y Carlos Vielma, quienes se convirtieron en sus mentores y la llevaron a desarrollarse en el mundo artístico.

Realizó sus primeras exposiciones de arte colectivas e individuales en importantes empresas como Ericksson, Siemens, Maraven, la Escuela Superior de la Marina Mercante, gobernaciones y otras instituciones. Sus obras artísticas se han presentado en importantes salones y galerías de Caracas, como el Salón Juan Lovera, el Salón Armando Reverón y el Ateneo de El Hatillo. También participó en el año 2003 en la exposición Coconut Grove Center, en Miami, Estados Unidos, y algunas de sus obras son vendidas en el exterior. En el año 2009 fue reconocida por dos mecenas como una de las 100 mejores artistas plásticos de Venezuela y una de las mejores artistas de Latinoamérica.

Trabajó los últimos tres años como Directora de Arte del Ateneo de El Hatillo, donde también enseñaba expresión artística. “Considero que todas las personas tienen, en diferentes niveles, una inquietud por el arte, y mi idea era ayudar a mis alumnos a descubrir, desarrollar y potenciar su talento artístico más allá de lo académico, crear su expresión por el arte y desarrollar su propio estilo en sus trabajos artísticos”.

Desde hace 8 años sus trabajos son exhibidos y vendidos en la Cuadra Gastronómica (Cuadra Creativa) de los Palos Grandes; ha tenido obras en Piso 5 de Paseo El Hatillo; trabaja con Iskia desde hace cuatro años y sus obras se pueden encontrar en galerías de arte como Artesanalia, Arte al Cuadrado, entre otras.

Entre las obras más actuales de la artista encontramos Bululú, un proyecto que nació como una representación de los cambios sociales que han estado sucediendo en Venezuela desde hace más de seis años. En las obras de Bululú vemos una aglomeración de personas en diferentes ambientes urbanos caóticos, y se puede percibir la angustia que viven en escenarios que se han convertido en cotidianos para los venezolanos, como las colas, los bachaqueros, el caos en el Metro o el tráfico caraqueño. Pero en Bululú también impera el color, la vitalidad y la fuerza que caracteriza a los venezolanos, el colorido de sus calles, el azul de sus cielos, y la alegría que los caracteriza y los mantiene de pie.  

Bululú tiene que ver con la parte histórica contemporánea del país. Es el retrato de quiénes fuimos, quiénes somos como sociedad y todo lo que nos ha tocado vivir. Lo represento de una manera simpática, pero con la visión de que sea histórica”. Afirma la artista. “Quiero dar a conocer Bululú no solo en Venezuela, sino también en los hogares de los venezolanos en el exterior porque es un pedacito de nuestro país”, continúa. “Todavía sigo pintando lo que percibo como artista, sigo representando en nuevas obras de Bululú las realidades de los venezolanos y mi visión de una futura realidad de nuestro país: una Venezuela libre”.  

Hoy Bululú se vende en Caracas en Iskia (Las Mercedes), la Cuadra Creativa (Los Palos Grandes), Artesanalia (Paseo Las Mercedes), Arte al Cuadrado (Santa Fe), y también se pueden encontrar en diferentes formatos y canvas en www.artebululu.com

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