30 años de la Caída del Muro de Berlín

Foto: Cortesía

Este 9 de Noviembre se conmemoran tres décadas desde la Caída del Muro de Berlín. Un evento que marcaría un antes y un después en la historia geopolítica de la humanidad. Para algunos, representó el fin de la Guerra Fría; para otros un momento dramático. Lo que, si no es, es un evento aislado que deje indiferente a nadie ya sea por motivos ideológicos como por motivos económicos e incluso culturales.

Hay un rumor que dice que la caída definitiva y acelerada del Muro de Berlín se debió a un error de comunicación. Si nos guiamos por la leyenda urbana de que la historia la cuentan los vencedores – yo particularmente no estoy de acuerdo; creo que la historia la cuenta quien le da la gana de contarla. El problema somos nosotros que escuchamos lo que queremos escuchar – la National Geographic una vez publicó un artículo donde se hacía referencia a Michael Meyer, quien había escrito el libro “El año que cambió el mundo, la historia secreta detrás de la caída del Muro de Berlín” y en él se refería a una conferencia de prensa dada por Günter Schabowski de fecha 9 de Noviembre de 1989 y donde se anunciaban nuevas regulaciones al tema de tránsito y viaje de ciudadanos de la República Democrática Alemana y la República Federal Alemana. Esta conferencia de prensa es un archivo desclasificado que se puede perfectamente ubicar en el Wilson Center Digital Archive Organization y lo cual vale la pena transcribir.

Trasladándonos a ese momento, resulta que un agente de prensa italiano le preguntó muy directamente a Schabowski, Secretario General y miembro del Politburó de Alemania del Este, de qué se trataba y cuáles iban a ser los requisitos para poder viajar además de si eso podía representar una futura integración a lo cual Schabowski respondió (transcripción en inglés directamente del archivo)

Las aplicaciones para poder viajar al extranjero de parte de personas privadas pueden hacerse sin requisitos previos (como demostrar la necesidad de viajar o el probar que existen lazos familiares) La autorización de viaje será tramitada en corto tiempo. Los motivos de denegación solo serán aplicados en casos excepcionales. Los institutos a cargo de los pasaportes, registro y control en las policías de distrito respectivas tienen la orden de expedir visas para salidas permanentes sin ninguna demora y sin la presentación de ningún requisito.

Inmediatamente indicó que el tema de pasaporte no podía responderlo con claridad y que el libre tránsito entre Alemania Occidental y Alemania Oriental era efectivo a partir de ese momento. A partir de allí, el transporte colapsó y al ser instruidos de no irse contra la población ni contra quien quisiera cruzar lo demás fue como si se colocaran piezas de dominó horizontal una detrás de otra y le dieras un pequeño golpecito a la primera.

A partir de allí, la historia de la Guerra Fría quedaría atrás; la unificación alemana era solo cuestión de tiempo, la fractura soviética y el desmoronamiento del bloque soviético era cuestión de meses. A una década de entrar en el Siglo XXI el mundo pasó de ser Bipolar a Multipolar; la ideología de izquierda sufría un severo revés y las relaciones internacionales comenzaban a manejarse de una forma mas innovadora. Pero ¿realmente fue así? ¿fue intempestivo? ¿Fue algo que no se podía nadie imaginar?

¿Era realmente una Cortina de Hierro?

El muro de Berlín que comenzó siendo un alambre de púas hasta convertirse en un enorme paredón no muy alto que mostraba una penosa y hasta desesperante división entre familias, amigos, compañeros y connacionales si bien parecía una fortaleza realmente acogía una serie de eventos que han inspirado películas, libros, biografías y musicales.

Comenzando por el hecho de que, aun cuando existía esta aparente división entre Oriente y Occidente las negociaciones de la distribución del poder entre Estados Unidos y la Unión Soviética siempre se estuvieron llevando a cabo como aquella del año 1970, las “Negociaciones de Berlín” donde se hablaba del “Four Power Talk” y de los fallidos esfuerzos de llegar a un acuerdo y donde estaban presentes las dos Alemanias y agentes soviéticos y americanos.

Ese mismo año otras mesas de negociación fueron llevadas a cabo a fin de determinar cuál iba a ser la política fronteriza y de qué manera se comportarían ambas Alemanias durante procesos electorales y tomando en cuenta qué partido fuese el vencedor. A su vez, el problema de tránsito y comunicación ya se tocaba en el año 1971 cuando se hacía referencia a la expedición de pasaportes y cuáles serían los requisitos.

Denuncias de espionaje y contraespionaje, rumores de pasillo relacionados con chantajes y tráfico de influencias, casi treinta años de idas y vueltas, de negociaciones, de tratar de regular una situación meramente artificial porque pretender dividir a un país en dos independientemente de las razones por las cuales se llegó a esto, es olvidar que a las naciones las hace el hombre y que la patria la hacen los ciudadanos. Por lo tanto, el uso de medidas extremas era indispensables ya que no se había cortado un territorio en dos. Se había cortado a su gente.

Aun así, durante casi quince años parecía haber un silencio en materia de relaciones Este – Oeste cuando en el año 1987 Ronald Reagan, presidente de los Estados Unidos, se dirigía a Mijaíl Gorbachov, en aquel momento Secretario General de la extinta Unión Republicana Socialista Soviética pidiéndole que derribara el muro. Independientemente de las tendencias ideológicas leer el discurso de Reagan resulta visionario e incluso coherente cuando expone lo siguiente…
En un extracto Reagan abría diciendo, presidente Von Weizsacke; era Richard Karl Freiherr von Weizsäcker presidente de la República Federal Alemana y esta parte de su discurso exponía. “Presidente, usted dijo que la cuestión alemana está abierta mientras la puerta de Bradenburg esté cerrada” (Cuando se construyó el Muro de Berlín la Puerta de Bradenburgo quedó en tierra de nadie) Hoy, yo le digo “Mientras esa puerta esté cerrada, mientras que a esa cicatriz en forma de muro se le permita estar de pie, no es solo la cuestión alemana lo que permanece abierta sino el tema de la libertad de la humanidad”.

Por lo tanto, el tema de las dos Alemanias era un Capítulo que nunca se cerró pero que servía de observatorio, de punto estratégico, de eje de tensión donde tanto la fuerza Comunista representada por la Unión Soviética como la fuerza capitalista representada por los Estados Unidos medían fuerzas; observaban a lo lejos su crecimiento o decrecimiento, evaluaban sus mutuos talones de Aquiles. Y finalmente uno de los lados cedió. Cedió por múltiples razones. La principal puede ser, que Alemania Oriental era como una hija de la Unión Soviética, como así le llamó Egon Krenz, considerado el último político y dirigente del país antes de la unificación. Por lo tanto, con la llegada de Gorbachov como Primer Ministro y la implementación de la Perestroika y el Glasnot como las estrategias de liberalización política y económica de la URSS, era insostenible mantener a tantos “hijos” (no olvidemos todas las ex repúblicas soviéticas y los países de Europa del Este). La emancipación era más que necesaria y, cuando un hijo llega a la mayoría de edad y lo único que has hecho es decirle que no y darles un sustento a medias; tarde o temprano se escapará a ver mundo. El Partido Popular Democrático perdió poder y cuando se dio ese error mencionado al principio la Unión Soviética les dio la espalda.

Otro fue el paulatino desmantelamiento de las fuerzas y zonas de seguridad soviéticas en Alemania Oriental. La Unión Soviética tenía 800 guarniciones militares y medio millón de soldados a los cuales se les ordenó no prestar ningún tipo de asistencia cuando comenzaron los alemanes a cruzar la frontera de una manera violenta y descontrolada.

También, el efecto dominó que es un fenómeno dinámica internacional. Los otros países ex miembros de la Cortina de Hierro poco a poco se iban liberando e iban otorgándose ciertas libertades tenían su propia primavera y apoyaban el proceso al cien por ciento.

Lo que para los miembros del Partido Socialista Unificado fue una noche oscura, para el pueblo alemán en general fue una segunda oportunidad.
Qué trajo la Caída del Muro de Berlín

Para algunos, fue el fin de la Guerra Fría, para otros realmente no fue así. Sino el cierre de uno de los tantos escenarios de la Guerra Fría la cual se sigue gestando y llevando a cabo a través de otros métodos. En segundo lugar, representó el fortalecimiento de Alemania como potencia. Para la comunidad internacional el mensaje era dual.

Para algunos era una clara demostración de que la doctrina comunista no era la más idónea y que la única manera de participar activamente dentro de la globalización había que flexibilizar los mercados. Para otros, era una traición al sueño soviético y algunos llegaron a denominar a Gorbachov y a su sucesor Boris Yeltsin unos políticos blandos que vendieron el sueño soviético a los Estados Unidos y tienen la esperanza de que ahora con Putin las cosas puedan cambiar.

Yo tengo mi propia conclusión. Cuando se dio lo del muro de Berlín era apenas una preadolescente, pero me fascinó tanto todo lo que ocurrió que apenas teniendo 10 años le dije a mi mamá que algún día quería ser una gran diplomática.

La Caída del Muro de Berlín a mi me demuestra que no puedes crear estados artificiales, que la base de una nación es población, territorio y poder y cuando decides de alguna manera desmembrar a una población de su historia, de su identidad, de lo que es; es un coste demasiado alto y es más lo que tienes que invertir en controlar a la población que generar prosperidad. Que existen múltiples formas de imperialismo y que no hay imperialismo más peligroso que aquél en el cual un estado te domina al cien por ciento haciéndose llamar tu socio.

Que la Guerra Fría de hecho, no ha terminado. Que resulta increíble que en pleno Siglo XXI, una nueva ola de ideologías del Siglo XIX y principio del Siglo XX estén tratando de esparcirse a lo largo y ancho del planeta como una especie de deseos de hacer justicia de un proceso que es hasta natural. Que prefiramos mantener un oscurantismo por tratar de reivindicar algo que no pretende ser reivindicado.

Entre tanto, Alemania, que aparentemente si sabe mejor y más, o quizás ha aprendido. Ha tenido una semana de celebraciones, de danzas, de eventos donde obviamente no faltará el rock y el punk que tan bien jugaron sus cartas entre los jóvenes de la época y repetirá una y otra vez que ese muro representó una fractura, un sufrimiento, un dolor innecesario. Pero bajo la consciencia de que aún existen brechas actitudinales, culturales y hasta de percepción entre ese ahora falso oriente y occidente. Cada vez menos, cada vez más pequeñas, pero aun presentes.

«Tienes que admitir que no todo resultó tan perfecto como se esperaba. Pero el hecho de que el Muro haya caído y que la gente sea libre; que nadie deba morir para vivir en libertad, eso es irreversible» Klaus Meine (vocalista de Scorpions, grupo que cantó Wind of Changes)

Por: Corina Helena Cortés Oliveros

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