Valderrama: Corrupción a gran escala es un crimen de lesa humanidad

La escasez de alimentos y medicinas producto de la corrupción a gran escala en los entes gubernamentales, puede calificarse como crimen de lesa humanidad, ya que viola derechos fundamentales como es el derecho a la vida y la salud.

Esta es la opinión del abogado José Efraín Valderrama, miembro de la Asociación Venezolana de Derecho Constitucional, y del partido Voluntad Popular, quien se refirió a los resultados del reciente estudio realizado por la organización Transparencia Internacional que reveló los niveles de corrupción en el mundo, en el que Venezuela aparece como uno de los países peor calificados.

“La escasez de alimentos, medicinas e insumos médicos que padecemos, a pesar de los millonarios recursos que entraron al país en los últimos 15 años,  y que dio lugar al acuerdo de la Asamblea Nacional declarando una emergencia sanitaria, es producto del alto grado de corrupción que existe en los distintos niveles del gobierno, de allí que quienes cometen actos de corrupción y otras violaciones a los derechos humanos, procuran mantenerse en el poder para evitar ser juzgados”.

La corrupción a gran escala por parte de personeros de un gobierno que traiga como consecuencia escasez de alimentos y medicinas, y con ello la muerte de muchas personas, puede calificarse como crimen de lesa humanidad, máxime cuando se procura controlar a la sociedad por medio de la carisma, por ello –subrayó- es de importancia fundamental la investigación de todas las denuncias de gran corrupción e informar de los resultados de la investigación a la opinión pública para desenmascar la cleptocracia y socavar los apoyos que pudiera tener.

Su recomendación para coadyuvar a solucionar la crisis que hoy vive Venezuela, es reinstitucionalizar el poder judicial para juzgar a los responsables, repatriar capitales robados y confiscarlos para evitar se usen como medio de financiamiento para mantener el poder  y crear comisiones de la verdad para revelar la verdad de la magnitud de la corrupción y lograr grandes acuerdos nacionales en función a ello. “Estas son algunas de las acciones que debe emprender la Asamblea Nacional para consolidar una eventual transición”, afirmó.

Valderrama recordó las experiencias de gobernantes en distintas partes del mundo, quienes han sido calificados como violadores de derechos humanos por sus actos de corrupción. Tal es el caso de Imelda Marcos en Filipinas, Pinochet en Chile, y otros juzgados por Cortes Penales especiales en Ruanda y Yugoslavia. “El tiempo dirá si Venezuela entrará en esta lista”, concluyó.