“Tacón y Cuerdas” recio joropo carabobeño nacido en Libertador

En los más recónditos pueblos y caseríos de la parroquia Independencia del municipio Libertador, nació hace 25 años la agrupación folclórica Tacón y Cuerdas, quienes desde entonces revolucionaron el joropo, con un nuevo, recio e irreverente estilo que cautivó a los carabobeños y  a todos los venezolanos. Con pasión, constancia y dedicación transformaron su   música en un legado y patrimonio cultural que los colocó de manera definitiva en el corazón de los libertadorenses.  

En ese vibrante rincón de la geografía carabobeña, talentosos músicos y bailadores a diario tocaban y zapateaban un joropo con matices únicos, y sin saberlo gestaban un estilo inédito,  una manifestación cultural que combinaba en la interpretación la melodía del violín, el cuatro, las maracas y el bajo.

El nacimiento del joropo carabobeño

Álvaro Monzón, actual director del grupo, relató que hace 25 años era una tradición celebrar, cada 24 de junio en el Campo de Carabobo, los aniversarios de la épica batalla con festivales culturales y musicales; en esa ocasión destacó la actuación del “Carrao de Palmarito” y Reina Lucero, pero también significó la primera oportunidad para Tacón y Cuerdas de subir a una tarima en un evento de gran magnitud y dar a conocer el joropo libertadorense con violín; la agrupación deslumbró con su original  interpretación a los presentes, quienes los arroparon con ovaciones y aplausos, desde ese momento se abrieron las fronteras y nació un nuevo género de sinfonía llanera.

Resultó tan novedoso y exitoso ese estilo que luego de muchas presentaciones que catapultaron la popularidad y aceptación del conjunto, fueron invitados al programa televisivo de “Al mediodía con Simón Díaz”, quien al verlos y oírlos quedó maravillado y les confesó que nunca en sus extensos recorridos por Venezuela había escuchado esa especie de joropo inédito y contagioso.

El legendario y querido “Tío Simón” quiso una nueva dosis de buena música de Tacón y Cuerdas y se trasladó a tierras libertadorenses para compartir y disfrutar con los artistas y conocer la cuna del joropo carabobeño.

La familia Hernández tomó la batuta fundacional y cada fin de semana tocaban una y otra vez en salas de baile, clubes y toda clase de fiestas y poco a poco se ampliaron los horizontes y  con pasión y determinación esparcieron un nuevo sello folclórico,  una  valiosa herencia que ha trascendido de generación en generación  sin fines de lucros.

A través del mandamás de la banda se pudo conocer que los 30 joroperos ensayan en los espacios de la Casa de la Cultura del sector La Pica, donde comparten ritmo, pasión y hasta el nombre con un grupo de 40 bailarines de danza nacionalista y tradicional, además en ese recinto le enseñan el arte a niños, jóvenes y adulto, planificando constantes espectáculos en escuelas y comunidades.

Los folcloristas carabobeños no han parado de crecer y brillar, logrando excelsas presentaciones en varias ediciones de la Feria de La Chinita, el festival Llanos, Pampas y Sabanas y el encuentro internacional de danzas  realizado en el estado Lara.

“Nosotros en la parroquia Independencia llevamos el joropo en la sangre, nuestros niños  zapatean en el vientre de sus madres y nacen zapateando, la vida debe ser un salón de baile para poder danzar bien uno de los más difíciles ritmos llaneros, fiestas tras fiesta con  alegría y entrega tocamos nuestros instrumentos, esos son nuestros verdaderos ensayos, expresó Álvaro Monzón.

La Casa del Joropo sueño y legado

Los integrantes de Tacón y Cuerdas sueñan con hacer realidad un noble y educativo proyecto, la Casa del Joropo, una escuela permanente para enseñar y transmitir ese inmenso legado cultural,  sembrar en los jóvenes, niños y adultos el más genuino sentido de pertenencia, amor por la música, los instrumentos y la danza, un semillero que garantice la perpetuidad de uno de los más preciados patrimonios del municipio Libertador.

El grupo folclórico Tacón y Cuerdas fue nombrado Patrimonio Cultural del municipio Libertador, estos talentosos cultores son una muestra irrefutable de la cepa artística que corre por las venas de los hijos de esta heroica tierra, ellos con humildad se han ganado un lugar en el corazón del pueblo.