Rescatistas carabobeños cumplieron la misión en Ecuador

Tras el terremoto de magnitud 7.8 que estremeció a Ecuador el sábado 16 de abril, Venezuela fue uno de los primeros países en enviar ayuda al lugar del desastres, dentro de esta colaboración se incluía un contingente de rescatistas, entre ellos cinco funcionarios y un perro de rescate perteneciente al Sistema Integrado de Emergencias de Carabobo, quienes tras ardua labor en suelo ecuatoriano regresaron al país, llenos de vivencias y con la satisfacción del deber cumplido.

Estos efectivos que integran diferentes componentes del Sistema Integrado de Emergencias fueron recibidos por el presidente del instituto, Juan Carlos Vitas, quien resaltó la loable misión cumplida por Alexis Pacheco, Rosendo Monsalve, Yonder González, José García, Oswaldo Rovero y Roco, el ya famoso perro de rescate de Carabobo, logrando salvar vidas en la provincial de Manabí, fuertemente afectada por el terremoto.

“Siguiendo instrucciones del gobernador Francisco Ameliach, estamos recibiendo y homenajeando a estos valiosos funcionarios quienes asistieron a la hermana república ecuatoriana en ese difícil momento, cumplieron una labor humanitaria excepcional junto a un equipo multidisciplinario compuesto por rescatistas, bomberos y voluntarios”, afirmó Vitas.

Aprovechó la ocasión para revelar que en los próximos días y por iniciativa del gobernador Ameliach estos rescatistas serán condecorados y recibirán un merecido reconocimiento en metálico tras su valioso desempeño en tierras ecuatorianas.

“Invitamos a todos a seguirse preparando en lo inherente a auxilios médicos en emergencia, rescate en estructuras colapsadas a que sigan mejorando cada día mas para poder prestar apoyo donde sea requerido el auxilio de nuestro país, que siempre ha sido ejemplo de apoyo en estos escenarios de desastres”, recordó Vitas.

Vivencias, experiencias y reconocimiento

Luego de varios días en Ecuador, atendiendo a los más afectados tras el fuerte sismo, los integrantes de la denominada Fuerza de Tarea “Simón Bolívar”, coincidieron en destacar lo importante que significó para sus vidas ser participe de este contingente de ayuda humanitaria.

Tal es el caso de Alexis Pacheco, integrante del departamento de Operaciones del Sistema Integrado de Emergencias, quien no tenía conocimiento de lo que ocurría en suelo ecuatoriano al momento de recibir la llamada que le indicaba la necesidad de su presencia en el aeropuerto para partir a atender la grave situación en aquella nación.

Pacheco se mostró impactado tras llegar al sitio del desastre y observar los daños causados. “Primero llegamos a Manta y a Portoviejo vimos mucha devastación, sin embargo lo primero que se me vino a la mente fueron las ganas de trabajar”, indicó.

Los rescatistas trabajaron en equipo con colegas que arribaron de varios países. “En las primeras 72 horas luego del movimiento sísmico trabajábamos hasta 20 horas por día, esos primeros días son cruciales para rescatar personas con vida, éramos un solo equipo de trabajo, un solo corazón con una sola meta que era salvar la mayor cantidad de vidas posibles”, explicó José García.

Los momentos difíciles eran compensados en muchas ocasiones por las muestras de agradecimiento y respeto de parte del pueblo ecuatoriano. “A pesar de que la gente estaba pasando por una adversidad siempre te recibían con agrado en las calles, nosotros teníamos una bandera pequeña de Venezuela y la gente rápidamente nos ubicaba y nos aplaudía en la vías en las calles vimos gente llorando”, relató Pacheco.

Destacaron como momento de éxito dentro de tanta tragedia, el día que lograron salvar insumos y equipos médicos del hospital de la localidad de Bahía de Caráquez  y el recuerdo de las cinco personas que lograron rescatar con vida de los escombros.

Rovero y Roco una labor salvando vidas

La delegación carabobeña incluyó a Oswaldo Rovero, oficial de búsqueda y salvamento con 14 años de experiencia, así como a Roco, pastor holandés de 6 años adiestrado en búsqueda de personas bajo escombros, quienes cumplieron una labor que sorprendió tanto a los locales como a los rescatistas provenientes de diferentes partes del mundo.

“Nuestro trabajo fue de descarte en la zona cero, ubicar si había personas atrapadas para poder movilizar los escombros con maquinaria, estuvimos en cinco sectores de Ecuador”, detalló Rovero.

Asimismo resaltó que su experiencia en Ecuador es invalorable. “Me queda una gran satisfacción porque hizo su trabajo para lo que fue entrenado y tuvimos una responsabilidad, Roco tiene una bandera de Ecuador en su chaleco, se la entregó un militar ecuatoriano que la arrancó de su uniforme y los hombres topo de chile pidieron tomarse fotos con el perro”, agregó.

Comentó que surgieron momentos de temor como cuando el perro entraba a una estructura a punto de colapsar y ocurría una replica, pero también destaca los momentos que le hacen valorar aún mas su labor. “Mi trabajo no fue solo de búsqueda sino de integración de personas con estado nervioso elevado o en shock y Roco los integró en este aspecto, es el primer perro a nivel mundial haciendo esa labor”, aseguró.

Siempre listos para atender a la población

Ante la pregunta si volverían a acudir ante un llamado de emergencia de este tipo, fueron enfáticos en manifestar su deseo de estar listos siempre para ayudar sea dentro o fuera del país. “Si me vuelven a llamar diría donde me monto, yo feliz de ir a ayudar a la gente. Yo amo lo que hago, esta es nuestra verdadera pasión”, contestó Rovero.

Asimismo Yonder González dijo, “fue una mezcla de sentimiento, el que trabaja en esto es porque debe sentir esta pasión y esa vocación de servicio, yo quería quedarme mas tiempo y seguir aportando”.

Sin embargo, destacan que su misión más importante está en la prevención, en preparar a las personas ante este tipo de desastres. “invitar a las personas a que acudan a nuestra sede a recibir la capacitación necesaria y a los que les gusta el rescate prepararse cada vez más”, señaló Rosendo Monsalve.

Por su parte, Pacheco recordó que, “aquí debemos seguir haciendo fuerzas, siguiendo los lineamientos del gobernador Ameliach, hemos ido a las escuelas preparando al personal, a comunidades, el número mas alto de personas que fallecen en un movimiento sísmico es porque no saben que hacer”.