Patxi Ariztoy: La fertilidad ya no es un problema

El 20% de las mujeres podría necesitar una intervención quirúrgica para mejorar su fertilidad, al existir en algunas ocasiones malformaciones en la cavidad uterina, pólipos, adherencias y miomas, según datos de la Sociedad Española de Fertilidad.

El ginecólogo y Obtetra, Patxi Ariztoy asegura que las intervenciones permiten ayudar a corregir factores que hacen que la reproducción asistida sea un éxito.

En cuanto a las cirugías las más comunes son cirugías ováricas que mejora la fertilidad en dos hábitos, el primero el Endometríoma de ovario, que forma parte de una endometriosis moderada.

La endometriosis se ha identificado como una de las principales causas de la infertilidad. La endometriosis con la cicatrización que distorsiona la anatomía de los órganos pélvicos puede perjudicar la fertilidad. Adhesiones pueden interferir con la reproducción de los óvulos desde el ovario o el subir de los óvulos por las trompas de
Falopio. Parece que los implantes situados lejos de las trompas y ovarios puede dañar la fertilidad. Esto puede deberse a que las prostaglandinas o de otras sustancias químicas liberadas de los implantes pueden interferir con la ovulación, a la entrada de los óvulos en el tubo, y la fertilización. La endometriosis es la causa de infertilidad en aproximadamente el 35% de las mujeres con la enfermedad.

Cuando no hay distorsión de los órganos pélvicos o la obstrucción de las trompas de Falopio, la endometriosis es menos probable que perjudique la fertilidad. Algunas mujeres con endometriosis no tienen problemas para concebir.

El riesgo de aborto involuntario es mayor en las mujeres no tratadas con la endometriosis. Esto podría ser debido a los productos químicos que pueden ser tóxicos para el embrión o posiblemente debido a los cambios en el sistema inmunológico.

Con un tratamiento adecuado el embarazo puede ser logrado por una mujer con endometriosis. A veces, la cirugía puede mejorar la probabilidad de embarazo en mujeres con endometriosis. La técnica adecuada en los tumores tipo endometrioma es la de ripping, donde se preserva el ovario sano y se elimina la cápsula del tumor en toda su totalidad y de esta manera evitar la recurrencia de la enfermedad.

Miomatosis uterina submucosa, es cuando la patología se encuentra ubicada en la cavidad endometrial y la técnica de elección es la histeroscopia operatoria con reseptoscopia de manera ambulatoria e indolora. En el caso la que los miomas estén en el espesor de la pared uterina la técnica es laparoscópica con 3 puertos o puerto único. La dimensiones del mioma hoy no son obstáculo el procedimiento gracias al
Morcelador uterino.

El síndrome de ovario poliquístico es un problema de salud frecuente que puede afectar tanto a adolescentes como a mujeres de más edad. 

Aunque no se conocen sus causas, parece estar relacionado con los desequilibrios hormonales. Tanto las mujeres como los hombres fabrican hormonas sexuales, pero en diferentes cantidades. En las mujeres, los ovarios fabrican las hormonas estrógeno y progesterona, así como andrógenos. Estas hormonas regulan el ciclo menstrual, así como la ovulación (el momento en que se libera el óvulo). Aunque a veces los andrógenos se conocen como "hormonas masculinas", todas las mujeres los fabrican.

En el síndrome de ovario poliquístico, los ovarios fabrican cantidades de andrógenos más elevadas de lo normal y esto puede interferir en el desarrollo y la liberación del óvulo. La cirugía nunca en esta entidad es de primera elección, pero existe la técnica de adelgazamiento de la corteza ovárica con en drilling laparoscópico.

Otro de los problemas que se puede resolver son los fibromas uterinos que  son tumores no cancerosos (benignos) que se desarrollan en la pared muscular del útero. Aunque los fibromas no siempre causan síntomas, su tamaño y localización puede condicionar problemas a algunas mujeres, incluyendo dolor y sangramiento profuso.

Cirugía sin dolor

Estos procedimientos se hacen con cirugía laparoscópica o “mínimamente invasiva” es una técnica especializada para realizar cirugía.  Esto quiere decir que en la cirugía tradicional “abierta”, el cirujano usa una sola incisión para entrar al abdomen, mientras que en la cirugía laparoscópica usa varias incisiones de 0.5 a 1 cm. Cada incisión se denomina “puerto”. En cada puerto se inserta un instrumento tubular conocido como trocar.

Durante el procedimiento, a través de los trocares se pasan instrumentos especializados y una cámara especial llamada laparoscopio.

El concepto de la cirugía laparoscópica no es tan diferente al de la cirugía abierta tradicional, pero ha demostrado aportar algunas ventajas. Cuando una paciente tiene la indicación quirúrgica, el cirujano se plantea una serie de objetivos fundamentales: curar o tratar la patología de la paciente evitando las complicaciones de la misma, evitar y tratar las complicaciones conocidas inherentes al procedimiento y ofrecerle el mejor postoperatorio posible al paciente.

El dolor postoperatorio, las náuseas y vómitos del postoperatorio, el tiempo de internación que deben tener luego del procedimiento El intervalo hasta la primera ingesta y su tolerancia, el tiempo de limitación física y funcional que deben respetar
El retorno a las actividades laborales, académicas y cotidianas, todos estos síntomas y períodos son significativamente menores Otra de las enormes ventajas de la laparoscopía reside en el potencial óptico de las endocámaras. Ello permite en todo momento una visualización de alta resolución de los órganos y estructuras, sus
problemas y lesiones y la forma de abordarlos.

Por otro lado, en base a numerosos estudios, se sabe que la tasa de complicaciones mayores de la cirugía ginecológica (hemorragias, tromboembolismo, formación de fístulas, lesión de intestino o vía urinaria, etc.) es idéntica cuando se comparan la vía abdominal tradicional con la vía laparoscópica. Pero, en cambio, se sabe que la laparoscopía reduce la tasa global de complicaciones menores (fiebre postoperatoria, infección urinaria o de herida quirúrgica, hernia incisional, formación de adherencias internas y los riesgos de estas adherencias - infertilidad, dolor pelviano crónico, obstrucción intestinal, dificultad en cirugías subsiguientes -, etc.) en comparación con laparotomía.