Jesus Vásquez: Theo Epstein el exorcista del Béisbol

En esta oportunidad quizás no hablemos directamente de mercadeo deportivo, patrocinios, financiamiento, dinero, entre otras aristas del Marketing, pero lo que si debemos hablar es de un brillante gerente que ha desmontado largas sequias deportivas en el béisbol y por consiguiente eso comporta  que esas organizaciones deportivas se conviertan en exitosas, ganadoras y un nicho dorado en el Mercadeo Deportivo. Esto quiere decir que el éxito conlleva  a la movilización de grandes cantidades de dinero.

Hace 12 años un brillante joven terminó con la maldición que pesaba sobre los Red Sox de Boston y este año el mismo hombre liberó a los Cubs de Chicago de su propia maldición.

Las memorias de un hombre llamado William Sianis, su sucia cabra “Murphy” y la maldición que William impuso sobre los Cachorros, en 1945, al ser expulsado del estadio por el mal olor de su mascota: “Los Cubs nunca volverán a ser campeones. ¡Nunca!”. Pero una reacción explosiva de la ofensiva le valió a Chicago en esa última entrada del 7mo Juego de la Serie Mundial el triunfo definitivo. Los Cubs venían de atrás. Los Cubs alcanzaban. Los Cubs ganaban. Los Cubs son los Campeones Mundiales. Y Theo Epstein, su Presidente de Operaciones, miraba sonriente a sus jugadores festejar.

Theo, el director general más joven en la historia de las Grandes Ligas (asumió el control de los Red Sox de Boston a los 28 años), el mismo que rompió con la maldición impuesta sobre los Red Sox después de que vendieran a Babe Ruth en 1918, el que hizo campeón a Boston en 2004 y 2007, desafió la maldición más duradera de 108 años sin ganar una Serie Mundial.

Pero, ¿cómo se rompe una maldición? ¿Qué ha hecho este hombre para devolverle la esperanza al equipo y a toda una ciudad? Aquí algunas claves:

Definitivamente las cosas llevan tiempo, el fenómeno gerencial Epstein llegó a solucionar los problemas de toda una organización, pero la verdad es que le ha tomado tiempo. Él asumió la dirección del equipo en 2011 y palabras más o palabras menos dijo: “Sólo necesito 5 años para llevar este equipo al Campeonato…”.Casi un lustro de trabajo y fe en el proyecto han sido necesarios para que los Cubs hayan ganado la Serie Mundial.

La mezcla de juventud y experiencia, el 3 de abril de 2016 los Cubs iniciaron la temporada con un roster conformado por 22 hombres, todos desarrollados por Epstein. Cuatro años y medio después de haber tomado posesión, Epstein tuvo en el campo justo al equipo que necesitaba,jóvenes y taquilleras promesas con hambre de triunfo, pero también los guerreros de mil batallas dispuestos a compartir sus secretos con quienes sepan escuchar. Su equipo perfecto.

Luchar contra la adversidadfue el principal reto deEpstein no sólo se fijó en el talento físico de sus jugadores. Hay un factor al que le puso especial atención.  El béisbol está basado en el fracaso (un buen bateador fallará en 7 de cada 10 turnos al bate) y es crucial que los jugadores sepan tolerarlo.

El Club de Líderes, esa fue la conformación de los Cubs de Chicago, pero el Lídermás carismático y pintoresco fue Joe Maddon (nunca ha sido campeón, pero ha ganado tres veces el premio de Manager del Año). Confió en Maddon cuando éste llevó al vestidor mariachis, pingüinos y pitones. También lo hizo cuando Maddon le pidió a uno de sus jugadores estrellas que llegara al entrenamiento en bicicleta con todo y su uniforme (como si jugara en las ligas menores). Confió en él incluso cuando decidió cancelar las prácticas de bateo, argumentando que éstas sólo desgastaban a sus jugadores. Epsteindejó a Maddon ser quien es, una especie de hípster en un mundo de frías estadísticas, y Maddon respondió guiando al equipo hasta el Campeonato.

El Reto,Epstein logró librar a los Red Sox y a la ciudad de Boston entera. No había necesidad de poner su genialidad en riesgo. ¿O sí? Él lo vio como una oportunidad para recrear la experiencia, para salvar otra ciudad que en realidad lo necesita. Para hacer algo con sentido… aunque sea arriesgado.

Definitivamente que ver a los Cubs en 2016 ganar la Serie Mundial ha sido emocionante, inspirador y aleccionador. No tengo dudas que el próximo paso reconocido para Theo Epstein será el Salón de la Fama, lugar no de los buenos en este negocio, sino de los fuera de serie.

 

-Jesus Vásquez-