Jesús Vasquez: Los deportistas son la reserva moral del país

Comprendo que el título, enunciado así, pueda producir sorpresa y hasta un instintivo rechazo inicial. ¿Reserva moral los deportistas?

El deporte ha pasado de ser afición a ser profesión, de ser distracción a ser ocupación, de ser entretenimiento a ser trabajo. Eso resulta evidente. Afición, recreo o esparcimiento esto puede significar para los espectadores, para las multitudes que acuden a los estadios para presenciar partidos, competiciones, carreras, o las contemplan en su televisor, pero no para quienes ofrecen el espectáculo, para los cuales acaso sea el camino hacia la fama o hacia la alegría fugaz pero no, por lo pronto, otra cosa que trabajo, sufrimiento y esfuerzo.

El deporte que es casi exclusivamente profesional. El amateurismo es ya un recuerdo más que otra cosa. Hasta la palabra, que tuvo mucha presencia hace años, ha ido desapareciendo lentamente en el uso.

Es por ello, que no son pocos los autores que han planteado la posibilidad de estudiar la influencia y el peso del deporte en la creación de valor de un país. Y no solo desde su dimensión física (licencias deportivas, instalaciones deportivas, captación de patrocinios, entre otras), sino también teniendo en cuenta la simbólica, es decir, en el desarrollo y construcción de una marca.

Actualmente vemos que a raíz de los hechos convulsionados en Venezuela, han empezado a salir ciertas opiniones muy críticas de diversos deportistas de gran estampa sobre la violencia generada en nuestro país y sobre todo la que viene de los órganos de seguridad del Estado, los cuales son repelidas con una reacción automática de los manifestantes.

Los líderes deportivos son héroes y modelos para los jóvenes de la mayoría de los países,  no son líderes sólo porque son buenos jugadores sino porque además son buenas personas y conscientes de la realidad mundial, entre muchos deportistas tenemos a Rafael Nadal, Pau Gasol, Cristiano Ronaldo, Michael Jordan, Lebron James el cual sus niveles de credibilidad al momento de emitir cualquier opinión son extraordinarios y respetados, al igual que en Venezuela tenemos a Greivis Vásquez, Miguel Cabrera, Stefany Hernández. ¿Qué queremos decir con esto?

Hoy el deporte, junto con la música, se ha transformado en un vehículo de socialización y contribuye a hacernos parte del mundo. Nos estamos convirtiendo en ciudadanos del Mundo a través del deporte y por eso que cualquier opinión de los profesionales del deporte y la música es un alerta importante para cualquier país en conflicto.

A la luz de todo ello, y a pesar del derroche de fondos y políticas, no siempre el retorno para un país es claro y positivo. Actualmente no existen pruebas de que se pueda cambiar la imagen internacional de un país a través de acciones de marketing cortoplacistas en el deporte. Ahora bien, acontecimientos como unos Juegos Olímpicos, Mundiales u otros eventos deportivos, por su enorme capacidad de identificación, movilización y proyección de valores, contribuyen al retorno de valor en la imagen de un país a medio-largo plazo. Por ello, no se debería menospreciar la enorme repercusión del deporte en la construcción de espacios y estrategias de marca país y de reputación.

El deporte tiene un aspecto unificador. Es algo que hace que los seres humanos tengan una pasión en común, sin duda. Pero también todo lo contrario. En el deporte, sobre todo en el fútbol, se ven los temas eternos humanos representados: la envidia, la ambición, el odio, la perseverancia, el amor incluso. Y todo eso se refleja en la política, ya sea como factor de unidad o de división.