Fundabiblioteca presenta proyecto “Club de préstamo de textos escolares”

Por: José Luis Zambrano Padauy   

Ante el desmido aumento de los costos de los útiles para el inicio del año académico y lo dificultoso de conseguir los libros exigidos por cada institución, la Fundación Red de Bibliotecas “Dr. Jesús Enrique Lossada” (Fundabiblioteca) presentó esta semana el proyecto “Club de préstamo de textos escolares” a varios planteles educativos de nuestra ciudad.

En esta reunión efectuada en las oficinas de la dependencia municipal, el presidente de Fundabiblioteca, Antonio Trejo, precisó que esta propuesta es una variante del “Banco del libro”, esperando que sea puesto en práctica con el consejo educativo de cada escuela.

“El proyecto es motivado por múltiples variables de índole económicas que afectan de manera negativa a la familia marabina. Vemos como se ha mermado el poder adquisitivo y se hace cuesta arriba la compra de los textos escolares, no sólo por los costos elevados, sino además en muchas ocasiones se encuentran agotados”, apuntó.

El funcionario local destacó que desde Fundabiblioteca se desea contribuir con la solución del problema, sugiriendo como posible respuesta, la creación en las instituciones educativas de primaria del “Club de préstamo de textos escolares”, dirigido y administrado por los padres y representantes, esperando para ser implementado para el próximo año escolar de manera rápida y sencilla.

Mencionó que este proyecto cuenta con tres fases, siendo la primera la campaña de sensibilización y difusión a través de los distintos medios, como redes sociales, carteleras informativas, volantes y circulares. La segunda fase estriba en la recepción y registro de la data de libros donados, mientras la tercera es el registro de los usuarios que podrán recibir estos libros y la entrega de los mismos.

“Estamos todavía dialogando con los representantes de las escuelas sobre la forma en la cual se desarrollará el préstamo. Propusimos la entrega de vales para que, después de donar el texto, tenga derecho de recibir un libro a cambio. También se está evaluando la posibilidad de crear un carnet para constatar el donativo efectuado y contagiarlo con esta acción solidaria. Lo importante es clarificar que no es un intercambio, sino una donación inicial para crear el banco de libros, para que después el mismo consejo educativo los preste a quienes los necesita”, aclaró.

El presidente de Fundabiblioteca resaltó que sería ideal poner en funcionamiento este proyecto antes de finalizar julio en la fase de donación, mientras la fecha de préstamos la definiría cada plantel educativo, pudiendo ser en septiembre o inicios de octubre, sugiriéndose dos días; uno para aquellos que donaron y otro para quienes no pudieron hacerlo, pero tienen ese requerimiento.

Buena acogida al proyecto

Destacando que  este club podría mover masas si se pone en práctica con sensatez, la representante del instituto “Nuestra Señora de Lourdes”, Délida Palencia, opinó que al atacar la necesidad y poder solventar tantos problemas que perturban a los padres, cuenta con un aval de importancia social.

“No se puede dejar de lado lo referido al material didáctico, como base de la formulación de su proyecto. Sin embargo, abre las puertas a los padres, para unir sus esfuerzos y apoyar las necesidades de otras familias. Lo percibo como un respaldo solidario intercolegial, pues veo que muchos planteles pueden sumarse al proyecto. Es un compromiso que puede ser ramificado”, agregó.

Asimismo, Brenda Izaguirre, representando a la escuela María Teresa Áñez Nava, consideró que la propuesta incentiva a los padres y a la comunidad educativa a trabajar en conjunto, dándole continuidad a libros en su reutilización por parte de otros niños.

“Si trabajamos de manera unida, docentes, comunidad y padres y representantes, podremos concretar este proyecto y darle viabilidad. Nos ha encantado la idea, pues da respuesta a un problema que día tras día viene agudizándose”, acotó.

Por su parte, del plantel educativo Jacobo Octavio Montero, Iracelis Abreu, estimó que es una excelente idea el poder darle utilidad a un libro usado, en vista de la fuerte inflación vivida en el país y la carencia de papel, que muchas veces impide la distribución de la suficiente cantidad de textos escolares.