Freddy Paz: Llego la hora de trabajar por Venezuela

Estos son momentos en que el país reclama el concurso de todos para asumir el inmenso reto de recuperar la verdadera patria que nuestro padre Bolívar soñó y que a fin de cuentas todos los venezolanos nos merecemos.
 
Pero ese inmenso reto exige el sincero compromiso y la total entrega de todos y cada uno de los sectores que hacemos vida en este, nuestro hermoso y generoso país. Los egoísmos deben dar paso al trabajo mancomunado de las partes actuantes en el proceso político que comenzó en nuestro país este pasado 5 de enero.
 
La trampa, la mentira, la zancadilla, la guerra sucia y la ideologización sin sentido para aferrarse al poder de manera indefinida deben desaparecer del escenario político de una vez por todas y para siempre.
 
El 6 de diciembre el pueblo venezolano hablo con una sola voz, clara y contundente para conseguir un cambio a las paupérrimas condiciones de vida por las que está atravesando. El pueblo quiere la comida necesaria y suficiente en los anaqueles para no tener que hacer colas, quiere seguridad en las calles y en sus casas, quiere tener acceso a la salud y a la educación, quiere empleos dignos y bien remunerados, quiere vivienda digna sin que esto signifique tener que demostrar adhesión y sumisión a un proyecto político determinado, quiere expresarse sin temor a ser reprimido o perseguido. El pueblo de Venezuela quiere volver a la normalidad.
 
Ya la gente se cansó de las excusas. Con las excusas no se resuelven los problemas. El argumento de la guerra económica no convenció a nadie, ni puso comida en los anaqueles. El acusar al adversario de golpista no disminuyo los niveles de inseguridad, responsabilizar de todos los males a la “cuarta” no resolvió la escasez de alimentos ni oculto el desastre en que se sumió al país en los últimos 17 años y nos tiene al borde del precipicio, tener presos políticos no atemorizo al pueblo que cobro sabiamente en las urnas tantos desafueros.
 
Es perverso usar poderes constituidos de manera dudosa para boicotear el trabajo de otro poder que esta investido de la legalidad máxima que es la elección indiscutida por parte del soberano, que en definitiva es el único dueño del poder. Es retorcido llamar al pueblo a protestar contra una ley que les otorgara la propiedad de viviendas a las cuales hasta ahora solo tenían uso y disfrute como parte de un chantaje para que se “portaran políticamente bien” con la clase gobernante.
 
Es una falta absoluta de respeto convocar a grupos de personas día tras día a las afueras de la Asamblea Nacional a insultar y agredir con objetos contundentes, huevos y tomates muy caros y escasos por cierto, a parlamentarios electos por una inmensa mayoría de los venezolanos con el solo fin de atemorizar y sabotear su trabajo.
 
Con un barril de petróleo por debajo de los 24 dólares, con agobiantes compromisos de deuda externa e interna, con un déficit fiscal abrumador, con la inflación más alta del mundo y el aparato productivo del país destruido se avizora un panorama oscuro para el país y es ya hora que todos, absolutamente todos los venezolanos pongamos nuestro aporte para salir de este atolladero en vez de poner en marcha triquiñuelas, descalificaciones y estrategias burdas para mantener el poder “como sea”. Llego la hora de trabajar por Venezuela.

 

Diputado Freddy Paz
@freddyspaz