China estudia imponer topes salariales a sus clubs de fútbol

China quiere evitar que su apuesta por el fomento del fútbol derive en una burbuja económica que acabe estallando. En una entrevista en su página web, a través de la página palco23.com un portavoz de la Administración General del Deporte ha admitido la necesidad de fijar “un tope máximo en las compras de jugadores y en sus salarios”, con el objetivo de poner freno a los “gastos irracionales” que están realizando algunos equipos del país en la contratación de futbolistas procedentes de Europa.

El ente estatal, que se encarga de regular el deporte en el gigante asiático, considera “irracional” que algunos clubs como el Shanghai SIPG sea capaz de pagar 60 millones de euros por un jugador como Óscar, procedente del Chelsea FC, cuando su capacidad de generación de ingresos no permite absorber las amortizaciones, así como los elevados salarios propuestos. Otro ejemplo es Carlos Tévez que cobrará 38 millones anuales del Shanghai Shenhua, incluso más altos de los que perciben Leo Messi o Cristiano Ronaldo.

“No dan importancia a la juventud, para centrarse únicamente en los resultados a corto plazo ignorado desarrollo a largo plazo”, lamenta este organismo, que en los últimos años ya ha implantado medidas como la limitación de jugadores extranjeros a un máximo de tres por equipo. Además, se introducirán nuevas ayudas para el desarrollo del fútbol formativo, a cambio, eso sí, de que se establezca una especie de fair play financiero.

Al Gobierno de China tampoco le agrada las cuantiosas inversiones que están haciendo sus empresarios locales en la compra de clubs europeos. Como ya publicó la web Palco23, las inversiones realizadas en los últimos meses superan los 3.000 millones de euros, en algunos casos con un precio de venta que difícilmente se justifica con el análisis del balance y la cuenta de resultados.

De aquí a 2020, el país quiere 20.000 escuelas de este deporte en marcha y al menos 70.000 campos de fútbol abiertos. Esta cifra se elevaría a 135.700 campos en 2030, ya que el país quiere uno cada 10.000 habitantes. La construcción de todas estas infraestructuras es clave para el objetivo último, que es que en cinco años haya 50 millones de niños y adultos jugando a fútbol, el equivalente a toda España.

Para ello, se introducirá el fútbol como asignatura en el colegio con 50.000 profesores especializados, idea con la que ya esperan seducir a 30 millones de jóvenes. En paralelo a ese sistema escolar, se promoverá la creación de una serie de ligas nacionales de formación, según el plan, para mantener la práctica hasta la etapa universitaria. Por lo visto su Presidente Xi Jinping gran fanático del futbol se ha tomado en serio su desarrollo.