Chicle que ayuda a no comer dulce, inventado en Israel

La goma de mascar contiene pequeñas cantidades de una planta india usada desde hace siglos para controlar la glucosa en el metabolismo, el objetivo de sus inventoras es detener los antojos que tan solo se han hecho más frecuentes durante los tiempos del coronavirus.Agencias Fuente Latina y SPI Veracruz
Tel Aviv, Israel.- Los múltiples encierros y la gran inestabilidad provocada por el coronavirus y su manejo han hecho aumentar el deseo de dulce en la mayoría de las personas, así lo señalan los diferentes estudios.


Y dos emprendedoras israelíes, Gitit Lahav, psicóloga, y Shimrit Lev, especialista en medicina china, quienes se han dedicado en la última década a la nutrición y la dietética, a dieron con un método para que los antojos desaparezcan.


“Sucedió un poco por accidente”, explicó Gitit. “Hace unos diez años mi socia y yo trabajamos en cuestiones relacionadas con controlar la ingesta de alimentos y el aumento y pérdida de peso, y nos interesaba especialmente la herbología”.


Encontraron una hierba llamada gymnema, conocida hace por lo menos dos milenios en la India y utilizada para equilibrar el azúcar en el metabolismo. “Decidimos masticar las hojas y ver qué pasaba. Mi compañera, Shitrit, estaba tomando un batido y tras masticar y volver a beber se dio cuenta de que ¡no sabía nada! Yo estaba tomando una tarta e hice la prueba ¡y lo mismo!”, contó Gitit.


Investigamos y entendimos qué es lo que hacía exactamente la gymnema.Menta que hace que la lengua no sienta el dulce
El chicle de Sweet Victory sabe a menta y lo que hace es bloquear los receptores de azúcar en la lengua. “Le toma dos minutos bloquear el azúcar de los receptores y el efecto dura dos horas”, detalló Lahav.


“Queremos que la gente tenga mayor control sobre su nutrición porque ambas hemos pasado por situaciones de no tener ese control”, contó Gitit. Y percibieron que el mayor reto de contención está en los dulces.


La gymnema silvestre es una planta india ayurvédica que se usa como remedio para estabilizar los niveles de azúcar.
“Cuando masticamos la hierba, ¡sabía horrible! Y lo hicimos a la fuerza, para experimentar. Hicimos pruebas durante tres años en casa, con un rodillo y fabricando cientos de chiles, hasta dar con la fórmula”, recuerda la psicóloga.